¿En qué creemos?

Creemos en un solo Dios, infinito en su naturaleza, creador de todas las cosas, visibles e invisibles, y por quien todas las cosas subsisten, y quien siendo uno en esencia es tres en personas: El Padre, El Verbo, y el Espíritu Santo. Un solo Dios, una sola mente, uno en esencia, tres personas en función. (1Juan 5:7)
 
Creemos que Jesucristo es el Unigénito Hijo de Dios, nacido de una mujer virgen; que fue crucificado, murió y resucitó al tercer día; ascendió a los cielos y ahora está sentado a la diestra de Dios Padre. (Isaías 7:14, Lucas 1:30-35)
 
Creemos en que nuestro Señor Jesucristo es el Verbo de Dios hecho carne y por lo tanto el hijo unigénito de Dios. Jesucristo es Dios (Juan 1:1,14; Juan 3:16)
 
Creemos que la Biblia es la palabra de Dios inspirada, infalible e inmutable desde Génesis hasta Apocalipsis. (2 Timoteo 3:16). Creemos que los 66 libros de la Biblia son Sagradas Escrituras dada a los hombres por medio de inspiración divina. Estas Sagradas Escrituras representan la infalible Palabra de Dios. (2 Pedro 1:19-21; 2 Timoteo 3:16)
 
Creemos que la salvación se obtiene por Gracia, por medio del arrepentimiento y la confesión de pecados; es dada por gracia divina (no por obras) y se recibe por la fe en Cristo Jesús. Pues, Él es el único mediador entre Dios y los hombres. (Efesios 2:8; Hechos 4:12)
 
Creemos que el Espíritu Santo mora en el corazón de todos los que hayan aceptado a Cristo Jesús como su único salvador. (Juan 7:38-39)
 
Creemos que nuestro Señor Jesús estableció dos ordenanzas en la iglesia: El Bautismo en Agua y la Santa Cena.
 
La ordenanza del bautismo por inmersión se establece en las Escrituras. Todos los que se arrepienten y creen en Cristo como Salvador y Señor tienen que ser bautizados. De esta manera se da un testimonio al mundo de que la persona ha muerto con Cristo y que juntamente con El se ha levantado a nueva vida (Mateo 28:19; Marzo 16:16; Hechos 10:47, 48; Romanos 6:4).
 
La Cena del Señor, consistiendo en los dos elementos, el pan y el fruto de la vid, expresa nuestra participación de la naturaleza divina de nuestro Señor Jesucristo (2 Pedro 1:4), un memorial de sus sufrimientos y muerte (1 Corintios 11:24), una profecía de su segunda venida (1 Corintios 11:26); y es una ordenanza para todos los creyentes «hasta que El venga».
 
Creemos en el bautismo del Espíritu Santo.
 
Creemos en el bautismo del Espíritu Santo donde se recibe el poder para ser testigo de Jesús a todo el mundo. (Hechos 1:8, Hechos 2:4, Marcos 16:17). (Hechos 8:12-17; 10:44-46; 11:14-16; 15:7-9), y trae la investidura de poder para dar testimonio vivo de Cristo (Lucas 24:49; Hechos 1:4, 8; 1 Corintios 12:1-31).
 
Creemos que la iglesia es el cuerpo de Cristo, la morada de Dios a través del Espíritu Santo, divinamente señalada para el cumplimiento de su Gran Comisión. Cada creyente, nacido del Espíritu, es parte del cuerpo de Cristo y ninguna denominación o grupo en particular es dueño de la salvación del hombre, sino que todo aquel que haya recibido a Cristo como su salvador personal y lo haya confesado con su boca y creído en su corazón es parte de la iglesia y cuyo nombre está escrito en el libro de la vida (Efesios 1:22-23; 2:22; Hebreos 12:23; Romanos 10:8-11).
 
Creemos en los cinco ministerios de Efesios 4:11, como los dones dados por Dios al cuerpo de Cristo. (Efesios 4:11)
 
Creemos en el Arrebatamiento de la iglesia y que este evento es independiente de la segunda venida de Cristo y que sucederá antes del período de la gran tribulación. (1 Tesalonicenses 4:16, 17; Romanos 8:23; Tito 2:13; 1 Corintios 15:51-52).
 
Creemos en la segunda venida de Cristo y que sus santos vendrán con él y juntos reinaremos con él por 1,000 años en esta tierra. Creemos que al final de estos mil años vendrá el juicio final y la creación de un nuevo cielo y una nueva tierra donde moraremos por toda la eternidad con nuestro Señor Jesucristo (Zacarías 14; Apocalipsis 20, 21).
 
Creemos en la resurrección de los muertos y la vida eterna, que los muertos en Cristo resucitarán primero y los que estén vivos, serán arrebatados por Jesús, y que todos pasarán por el juicio de Dios. Los que estén inscritos en el libro de la vida resucitarán para vida eterna y los que no, para condenación eterna. (1 Tesalonicenses 4:13-17, Apocalipsis 20:11-15)
 
Creemos en el poder del Reino para sanar a los enfermos, echar fuera demonios y hacer milagros, maravillas, señales y prodigios. (Marcos 16:15-20; Mateo 12:28)
 

Creemos en los Dones Espirituales dado por el Espíritu Santo para edificación de la iglesia. (1 Corintios 12; 13; 14).

 
Creemos en la Gran Comisión de expandir el evangelio del Reino de forma local, nacional y mundial, por todos los medios disponibles. (Mateo 24:14) (Mateo 28:16-20; Marcos 16:14–18; Lucas 24.36–49; Juan 20:19–23)